Ahora que mi alma ha
comenzado a amarte, has decidido poner un gran abismo entre tu y yo
¿Dime criatura
escurridiza, qué hago ahora?
Me llevas a un alto
nivel, me llevas al ultimo piso y luego me dejas caer al vacío
Cada día te siento
más lejos, a veces siento que te estas muriendo dentro de mi
Ya desde hace unas
horas me ha dejado de importar gran parte del mundo
No veo la vida con
el color vivo de antes, todo ahora es gris
Me brindas
distancia, me das la soledad, me dejas en el olvido ¿qué más puedo
esperar?
Te has metido en mi
mente, vives maltratándome con recuerdos y deseos
No terminas de irte
y tampoco me quieres dejar ir
Vivo en una prisión
intangible e invisible, palpable para mi ser
Me desespera éste
maldito silencio que vive en mi cabeza
Renunciar a algo que
no existe, dejar de intentar y esperar que los nuestro se lo lleve la
corriente
El agua sucia de la
soledad la tengo hasta el cuello, y mis ganas de seguir de pie en lo
poco que existe entre tu y yo se me han agotado
Será mejor
amordazar al mundo, vedar a las estrellas, ocultar la luna, apagar el
sol y apuñalar a mi corazón hasta que muera desangrado
En esta partida hoy
fuiste ganador idiota
¿Qué hago con lo
que siento por ti? ¿Acaso quieres que tire esos momentos el cual
vivimos a las hienas?
¿Será que degollo
los recuerdos que aun están latentes en mi vida?
¿Dime qué demonios
hago con tus miradas que siempre me dicen más de lo que pueden
transmitir tus pocas frases y palabras?
Desde hoy te mataré
en mis recuerdos, en mis deseos, en mi necesidad
Hoy te mataré de mi
vida, de mi historia, de mis besos, de mis caricias, de mi mirada
Te mataré. Pero mi
alma será la única que dejará de ver la luz del sol.
Román Hernández
