martes, 18 de octubre de 2016

Himno del silencio



Ahora que mi alma ha comenzado a amarte, has decidido poner un gran abismo entre tu y yo

¿Dime criatura escurridiza, qué hago ahora?

Me llevas a un alto nivel, me llevas al ultimo piso y luego me dejas caer al vacío

Cada día te siento más lejos, a veces siento que te estas muriendo dentro de mi

Ya desde hace unas horas me ha dejado de importar gran parte del mundo

No veo la vida con el color vivo de antes, todo ahora es gris

Me brindas distancia, me das la soledad, me dejas en el olvido ¿qué más puedo esperar?

Te has metido en mi mente, vives maltratándome con recuerdos y deseos

No terminas de irte y tampoco me quieres dejar ir

Vivo en una prisión intangible e invisible, palpable para mi ser

Me desespera éste maldito silencio que vive en mi cabeza

Renunciar a algo que no existe, dejar de intentar y esperar que los nuestro se lo lleve la corriente

El agua sucia de la soledad la tengo hasta el cuello, y mis ganas de seguir de pie en lo poco que existe entre tu y yo se me han agotado

Será mejor amordazar al mundo, vedar a las estrellas, ocultar la luna, apagar el sol y apuñalar a mi corazón hasta que muera desangrado

En esta partida hoy fuiste ganador idiota

¿Qué hago con lo que siento por ti? ¿Acaso quieres que tire esos momentos el cual vivimos a las hienas? 

¿Será que degollo los recuerdos que aun están latentes en mi vida?

¿Dime qué demonios hago con tus miradas que siempre me dicen más de lo que pueden transmitir tus pocas frases y palabras?

Desde hoy te mataré en mis recuerdos, en mis deseos, en mi necesidad

Hoy te mataré de mi vida, de mi historia, de mis besos, de mis caricias, de mi mirada
 
Te mataré. Pero mi alma será la única que dejará de ver la luz del sol.


Román Hernández

sábado, 22 de marzo de 2014

Una vista a la sociedad




        Montones de idiotas se acoplan como una especie de montaña de estiércol que cada día huele peor a la basura de miles de sociedades juntas, se creen preclaros y en sus ojos es fácil observar la nada, parecen ser algo pero la realidad es más que ellos mismos, vaya que tendré que hacer un gran esfuerzo para no ensuciarme con tanta porquería esparcida en los jardines más hermosos de la vida

          No tengo porque creerme más especial que todo el planeta, cada quien tiene sus fortalezas y potencialidades, no tengo culpa que esos de más desperdicien sus vidas tan inútilmente, si nadie aprecia o valora tus esfuerzos no tienes que seguir luchando por algo que por mucho que valga la pena y no quiere cambiar, es mejor sólo dejarla intacta y seguir en busca de la tranquilidad anclada con la felicidad

          Las manos permanecen lambuceas esperando algo por debajo de la mesa, las barrigas hambrunas de la soledad y el fanatismo temen enloquecer en esta desnutrición humanitaria, se lubrican con el dinero proveniente de las riquezas de los bobos que por bobos los manipulan y abusan de ellos mismos , miles de ojos están abiertos pero ninguno es capaz de ver la verdad, el sistema es tan persuasivo que prefieran hacerle sexo anal y oral a la elite magnicida, y ésta disfruta como la gran ramera de todos esos falos juveniles que se corrompen por la necesidad y la ignorancia

          Cada día crece más las montañas de basura ideológica y estos individuos prefieren quemarlas para crear una gran llamarada de contaminación que ocasiona paros respiratorios en las mentes alienadas, por más suero informático que se les inocule siguen muriéndose pues ya perdieron su identidad, su alma la vendieron y las raíces culturales más profundas las arrancaron con la ayuda de los míseros

          Esto parecería un cuento de hadas pero la realidad superó la ficción, es deprimente ver como todos bailan en esta orgía, donde copulan gloriosos con la emisión maléfica constante que difunde papá TV, se hincan a esperar la eyaculación de mentira y se tragan la supuesta verdad, duermen en una espiral del silencio, felices infelices, viviendo otra realidad, o matando sus propias vidas

          Prefieren beber ron vomitado de las entrañas de las perras industrias y se sienten parte de la Oligarquía clásica, anatemas por naturaleza, el perraje más impuro que come perrharina envenenada por los transgénicos que ellos mismo cosechan para alabar a la deidad más poderosa, la reina católica, la ramera borracha, el Dios capital

          Pelean por el pan, se quitan las ropas y se masturban con demencia en los templos del consumismo bruto, se sienten extasiados, se dejan penetrar, se dejan humillar, y adoran a seres de otro mundo que son robot s que siguen la única señal de su azotador diario, ellos le llaman nación probablemente el sinónimo para ese pedazo de tierra sería welcome to United States of the Hell.

          No soy un hipócrita de mi realidad, no soy un traicionero de mis raices, pero no apoyo esta fiesta sexual donde todos se lubrican para que los folle analmente el falo de la codicia, la vida en más que estas cajas de cemento, somos mezquinos hasta de corazón, creemos en la mentira, adoramos al genosida mayor, pero sé y estoy seguro que algún día todo este festín de perras, zorras y putas se acabará, el pueblo es como el ave Fénix que renace de la cenizas, y la historia es la que encenderá el fuego de la liberación y el progreso social real, para siempre.


Román Hernández

Un poema de un soltero sin desesperación

         En un momento espere por unos labios y una espalda totalmente tangibles, pero ahora esa necesidad se ha ido degradando por la erosión del tiempo, y yo sigo aquí sin alguien a quien amar o alguien por quien morir
          Hay quienes comentan de la soledad, como un momento amargo en la vida de quien la sienta, pero yo en un tiempo determinado pude sentir algo de nostalgia, pero ahora es tan normal, tan real, ahora soy más yo
          Se acerca fugazmente la fecha de los amores, de las gaviotas enamoradas y de los tórtolos extasiados, yo me quedaré en mi habitación, tal vez escuchando canciones románticas o viendo algún programa en la tv
          No estoy apurado, escuche decir a una persona, que cuando alguien te quiere de verdad de una u otro modo el hará lo posible para estar contigo, si esa persona nunca te llamó, es mejor que lo olvides, para evitar así ratos no gratos
          Nadie es complemento de nadie, pero si es verdad que tener a una persona a tu lado es tener un apoyo incondicional, sin embargo no es algo de morir, sé de muchos que han vivido en soledad y que a su vez sus vidas han sido muy interesantes
          Tanta dulzura puede causar diabetes, jajaja, esto me da risa. Me considero alguien agradable, aventurero, pero que lástima que no cumpla con lo requisitos plásticos que pide esta sociedad tan ridícula y alienada
          En mi cuarto puedo ver algunas rosas marchitas y sintéticas obsequiadas por mis amigos, creo que el amor es como el agua de un florero, mientras más tiempo yace en el mismo sitio se va pudriendo
          He tenido la oportunidad de estar con decenas de personas, pero aun así sigo sólo, no quiero buscarle respuesta al misterio que ellos buscan en mi labios o en mi cuerpo, solo quiero que sea un secreto, algo místico, soy como la noche en plenilunio
          Algún día despertaré y caminaré hacia el patio de mi casa, allí estará aquella persona que vino a ser parte de mi o a llevarse lo que en mi cuerpo es vital, todo se lo dejo al destino, yo beberé otra copa de vino, pondré a sonar el toca disco y con una ópera cerrare mis ojos y de los mismo correrá ansiosa por mi mejilla una lagrima y se morirá adsorbida por la tela de la alfombra debajo del sofá.

Román Hernández




      La botella de vino goteante se ha detenido, su líquido se rehúsa a seguir dándome sus dulces notas de alegría y dolor
          Ni uno más ni uno menos, todo acaba aquí en esta mentira llamada verdad, no es mi película la cual está rodando, es otra muy compartida, demasiado ajena para ser mía, un tanto particular
          Mi cuerpo se secó como una roca a la orilla del acantilado, fría y sola, lejana a futuros abrazos y sabores, es un tiempo que nunca se acaba pero que se me agota
          Estás a millas de mí teniéndote a centímetros en esta cama vacía en otras connotaciones
          Soy aire para tus besos, soy agua para tus manos, eres inerte a mis caricias, no somos nada, tal vez historia
          Las esperanzas se fueron alejando de mis brazos, mi integridad fue consumiéndose a pedazos, quedo aquí en el medio de la nada, sin rumbo fijo porque el norte me lo daban tus labios
          Soy un fósil, un trozo de roca cósmica que viaje sin sentido por el espacio oscuro, me desaparezco ante el ocaso, apenas puedes ver mi rastro cuando me vuelvo invisible ya para tus ojos
          Estaré indispuesto en algún lugar de este planeta, fuera de cualquier órbita, soy una estrella fugaz viajante, desconocida e intrigante


          Soy apenas lo que tu cerebro pueda procesar, pero tú, Eres aquel que consumió mi vida entera, me dejas vacío y agotado, me sueltas las manos y te vas a un futuro inconexo.
Román Hernández

Te recuerdo



              Nunca planie regresar a este campo santo donde nos conocimos una noche de abril, donde las gotas del adiós caian del cielo desvordado, ahora me encuentro sentado en esta lápida tan fría como lo que termino entre los dos
               
              La soledad se hace tan normal en estas tierras un poco fértiles, camino entre cruces quebradas, no soy un ánima que vaga, soy solo yo yo extrañándote cada día más
               
              No deseo pensarte pero es algo que no puedo controlar, eres un clavo de diamante que yace incrustado entre mi mente y corazón
               
              Retomé el curso de mi vida, seguí caminando hacia donde nos lo habíamos planteado hace unos meses atrás, pero el camino pesa sin ti a mi lado, el apoyo que me dabas se ha debilitado pues no te tengo aquí en mis amaneceres
               
              Muchos compañeros que me conocen creen saber lo que pienso y pues se que no pueden por que el único que me podía comprender eras tu, se que pasamos las mismas circunstancias y ese fue el motivo por el cual nuestro corazón se unió
               
              Me sumerjo casi siempre en mi interior, no quiero saber nada de nadie, solo quiero estar con mis recuerdos, que están repletos de ti, no necesito la compasión de algún idiota, solo quiero estar conectado a ti, o por lo menos lo que sea posible
               
              Ya no me importa nada, claro! como si fuese algo de otro mundo, yo se que tu si entiendes lo que digo. Yo vivo mi vida como quiero eso tu lo sabes, pues no permito que nadie comente sobre lo que hago pienso o digo, por eso no quiero estar cerca de ellos, me enferman sus formas de soluciones que ni ellos mismo garantizan, quiero simplemente estar aislado de este mundo, de cierta forma te puedo sentir, esa es mi forma de sentir
               
              Se que te juré no estar triste, lo estoy pero de un modo no tan peculiar, tengo miedo de que te salgas de mi, no quiero que el tiempo borre nuestros momentos, quiero impregnarme de todo lo que me recuerde a ti, es que te deseo tanto que no se que hacer en este suelo mojado

              Yo voy a seguir, pero no te dejaré de sentir, nada ni nadie llenará este enorme cráter que esta devorando mi corazón a diario, tu adiós es un agujero negro que absorbe toda mi energía, pero tu eres mi esperanza, tu eres mi luz, mis ganas, ahora seguiré, no voy a mirar hacia atrás, no lo quiero hacer aunque mis ganas paralicen mis pisadas, siento como se destruye mi mundo, eres un punto blanco en este lienzo negro, me dijiste que la mejor manera de seguir es apartándome del dolor, y eso lo haré pronto, me daré un tiempo parcial, donde vuelva a pensar en lo que quiero, voy a respirar hondo y exhalar en lo mas alto de alguna montaña

              Recuerda, no te dejaré, yo lo sé, no quiero que descanses en la eternidad sin mi, espérame, aunque se que no es mi tiempo, haré lo que pueda en este momento, no lo tengo que repetir, pues te amo y ésta llama calcinante no la apagará ni el mas furioso de los tsunamis, por siempre te tendré, dentro, en mi mente, en mi interior.

Román Hernández

Te crees



            Te crees muy varón al burlarte de mi integridad, se que te proclamas vencedor en todas las batallas carnales con alguna fémina hermosa de la calle, eres el supuesto padrote y tu mandato se deteriora
              Mi piel a quedado en tus recuerdos, lo sé pues tu mirada es la ventana mas obvia que da hacia tus deseos, sé que en la oscuridad me anhelas, pero tu temor personal te lo tragas con tragos ondos de ron
              Te veo débil, caminando, asechando mis inmediaciones, qué buscas hombre malo ? Aquí no hay bestias para cazar, ve a otros territorios, tal vez obtengas eyacular tus pensamientos silenciados por la sociedad
              Tus ganas las huelo en la brisa que sopla desnuda por mi balcón, pero no quiero involucrarme en fallos y en futuros problemas de aceptación, ya me conozco, me alejo de esta tentación
              No te ahogues en el alcohol, estoy a unos varios metros de la puerta de tu casa, el paraíso se encuentra al otro lado de esos marcos de madera, son algunos minutos que me mantendría en el cielo, luego sé que caeré abismalmente en el infierno
              Eres algo tierno, aunque detrás de esa armadura se esconda el fuego eterno, la distancia es la mejor consejera, pues así mis manos no querrán rasgar esas franelas que envuelven tu espalda, esos jean´s que resguardan la divinidad
              Aunque hoy quiero estar cerca de ti, desde mi sueños te puedo tener me conformo solo con eso, es complicado esta realidad que nos separa, no se si sentirás algo sentimental por mi, yo no siento nada, sólo deseos, no se en que se podrá convertir después a los años.
              Mi tiempo en estos espacios geográficos se están acabando, quisiera que tu cuerpo se pose desnudo, sin tabúes en mi cama, sobre mi espalda, algo mágico, algo real
              La luna se ha posado, tu olor es indiferente, sé que estas cerca, quiero comer de ese manjar mundano, quiero zambullirme en ese magma del mal, voy a caminar por esta calle solitaria pues la media noche folla con la sociedad
               Ahí te encuentro, no tan sobrio, pues es tu forma de liberar al demonio, tu mirada como puñal se clava finamente entre mi carne santa, tus labios se mantienen en mi cuello asustado, y vas posando tus manos sobre las curvas de mi cintura mansa. Eres el que conocí hace unos meses atrás, eres el mismo que bebió de mi soledad, una sonrisa de complacencia se posa en tus labios rosados, me atrapas con tu cuerpo, me apresas entre tus abrazos
              Nos acomodamos en el suelo helado, tus nalgas rígidas por la temperatura se van desenvolviendo por mis constantes caricias, somos dos masas que se unen, y el volumen aumenta con cada gemido en la noche agitada, besas mis pechos, me tomas por la nuca y das un grito silencioso que se esconde entre mis cabellos
              Ahora nos quedamos viendo las estrellas, estamos desnudos de prejuicios, no quiero verlo a la cara, pues me recordará cada vez que sepa de mi ausencia. No quiero dañar el momento, dejaré que todo quede tal cual, con tal, somos dos cuerpos que se buscan para saciar lo que nunca conseguimos, amor
              Ya partimos, el para su morada, yo hacia otro destino, quedaremos en secreto, solo la historia callada sabrá de nuestros encuentros y de nuestras andanzas, y lo mejor de esto es que no salimos heridos, nadie engaña a nadie, no nos importa nada, aunque algún día no muy lejano nos haga falta.
Román Hernández


Propuestas indecentes



              El aroma del jazmín a comenzado a tomar espacio en estos metros de soledad, desde el jardín puedo observar los restos de una fiesta íntima que se ha ido mojando por las semanas acabadas, yo camino observándola, un tanto ajeno, pues no quiero salpicarme de recuerdos lúgubres.

              Las copas de vino yacen erguidas en la mesa del bar, se puede notar el sedimento de algún líquido que murió en algunos labios, estoy algo cansado y quiero distraer mi monotónica situación, encenderé el ordenador y buscaré algún contacto interesante en estas redes sociales aparentes.

Me dispongo a destapar una botella de vodka, sirvo un vaso, y me sumerjo en todos estos códigos informáticos, a conseguir algún ser aparente que pueda hablar, reír y ser. Muchas solicitudes, personas que parecen interesantes, pero siento un gran vacío en sus palabras, perfiles dudosos, que con gran colorido se maquillan de una supuesta verdad.

              Aburre ver tanta falsedad, y quienes parecen honestos sólo quiero eyacular la noche, y otros hambrientos esperan migajas cuantificadas, me da lástima todo esto. Decidí cerrar la venta y volver al mundo real, un par de metros a caminar no me harán nada mal, trote bajo esta lluvia intensa, todo el día, llegando empapado a mi morada, prendo el telephon, de repente me llega una notificación, algo extraña, la dejo intacta pues no quiero jugar a falaces identidades.

              Enciendo mi ordenador, reviso la bandeja de entrada y solicitudes como granos de arena de desbordan por mi cuenta de email, se me hace misterioso ese sujeto que con tanta insistencia quiere mi amistad, lo voy a agregar, quiero ver que tal, nada puedo perder o ganar.

              Un «Hola cariño» comenzó la conversación, preguntas frecuentes se disparan de ambas partes, me mantengo distante, realmente no quiero comunicarme con un robot extraño, pero su interés aparente es tan intrigante que me gustaría seguir, pues sus palabras son muy coherentes, su dicción pasional me hace imaginar actos lésbicos- profanos, un shabat sexual, que sutilmente se esconde entre las letras de nuestra conversación.

              Se ha vuelto algo adictivo estos encuentros electrónicos a pesar de la cercanía de nuestros cuerpos, no quiero apresurarme a posibles fallidos, quiero mantener la calma, cada palabra que brinda la siento seductoramente, como si me hablara al oído, despacio y muy cerca. Él es algo interesante, es un volcán que esconde en su magma un misterio algo antiguo con aromas juveniles, que demuestra la traición y la gloria con la mirada tan mansa en su profile.

              Hoy se vuelve más atrevido que nunca, siento que se adentra entre mis piernas, sus versos tocan lujuriosamente mi espalda, bajan despacio por mis brazos y se cruzan hasta casi asfixiarme, ésta sensación se acaba cuando mis dedos se separan del teclado cansado, pero vuelvo, esta batalla la quiero ganar pero se me olvida que las paredes aun huelen a ese demonio hambriento que usando mi cuerpo como vehículo, lo dejó vertido en el suelo y cuando quise de el, desapareció de éste mundo, tal vez el cibernético.

              Esta noche huele a posibilidades, la dirección del encuentro está actualizada, el sándalo hace una fiesta entre mi habitación y la sala, la cocina huele a apetito carnal, el vino servido esta esperando que un alma impura lo pueda deleitar, suena el timbre como un trueno que retumba en mi interior, se me caen las llaves y caigo extasiado contra la pared, siento que el infierno esta cerca, al otro lado de la puerta, temo abrir, pero mi cuerpo se dirige visionado a bajar la manilla.

              Rayos interrumpen las paz de la noche, una tormenta sexual se avecina, y toda la mi morada a la expectativa se activa !

              La compuerta de la condenación se abre libremente como una cascada, entra empapado de pasión y lujuria, su aroma a cedro con musk me erizan la piel desnuda, le hago una señal de educación y va directo a mi sillón, ahí se acomoda como una estatua fálica con una mirada tan penetrante como águila de rapiña, le ofrezco el líquido de Dios y una mueca en sus labios me dictan complacencia.

              Su camisa se desintegra, y el calor en éste bosque encendido sofoca mi respiración, el alcohol y el vapor de su cuerpo, me quieren hacer perder la razón, la música se vuelve un concierto y siento como miles de almas bailan infelices al rededor de los dos.

              Su fuerza animal me lleva a la cama, su piel quema mis dedos, su barba rasguña la piel de mi espalda indefensa, sus garras se clavan en la carne de mis piernas, me siento o cabalgo encima de ésta hermosa bestia celestial de las tinieblas.

              Abro los ojos lentamente, me despierto con una sonrisa torcida como la de la Gioconda, complacido, vivo, pero tengo miedo ardiente, el no esta a mi lado, tengo una franela estropeada y sin botones, no tengo rastro de él, camino hacia la ducha pues la escucho activa, a oscuras me acerco temerosamente , escucho una voz dulce y varonil, de repente entre gotas y rocíos una mano me ala hacia su cuerpo y me abraza, siento como la paz entra por mis venas y un beso pausado me desconecta para siempre de ésta amarga soledad.
Román Hernández