Te crees muy varón al burlarte de mi integridad, se que te proclamas vencedor en todas las batallas carnales con
alguna fémina hermosa de la calle, eres el supuesto padrote y tu mandato se deteriora
Mi piel a quedado en
tus recuerdos, lo sé pues tu mirada es la ventana mas obvia que da hacia tus deseos, sé que en la oscuridad me anhelas, pero tu temor personal te lo tragas con tragos ondos de ron
Te veo débil, caminando,
asechando mis inmediaciones, qué buscas hombre malo ? Aquí no hay bestias para cazar, ve a otros territorios, tal vez obtengas eyacular tus pensamientos silenciados por la sociedad
Tus ganas las huelo en
la brisa que sopla desnuda por mi balcón, pero no quiero involucrarme en fallos y en futuros problemas de aceptación, ya me conozco, me alejo de esta tentación
No te ahogues en el alcohol,
estoy a unos varios metros de la puerta de tu casa, el paraíso se encuentra al otro lado de esos marcos de madera, son algunos minutos que me mantendría en el cielo, luego sé que caeré abismalmente en el infierno
Eres algo tierno, aunque
detrás de esa armadura se esconda el fuego eterno, la distancia es la mejor consejera, pues así mis manos no querrán rasgar esas franelas que envuelven tu espalda, esos jean´s que resguardan la divinidad
Aunque hoy quiero estar
cerca de ti, desde mi sueños te puedo tener me conformo solo con eso, es complicado esta realidad que nos separa, no se si sentirás algo sentimental por mi, yo no siento nada, sólo deseos, no se en que se podrá convertir
después a los años.
Mi tiempo en estos espacios
geográficos se están acabando, quisiera que tu cuerpo se pose desnudo, sin tabúes en mi cama, sobre mi espalda, algo mágico, algo real
La luna se ha posado,
tu olor es indiferente, sé que estas cerca, quiero comer de ese manjar mundano, quiero zambullirme en ese magma del mal, voy a caminar por esta calle solitaria pues la media noche folla con la sociedad
Ahí te encuentro,
no tan sobrio, pues es tu forma de liberar al demonio, tu mirada como puñal se clava finamente entre mi carne santa, tus labios se mantienen en mi cuello asustado, y vas posando tus manos sobre las curvas de mi cintura mansa.
Eres el que conocí hace unos meses atrás, eres el mismo que bebió de mi soledad, una sonrisa de complacencia se posa en tus labios rosados, me atrapas con tu cuerpo, me apresas entre tus abrazos
Nos acomodamos en el
suelo helado, tus nalgas rígidas por la temperatura se van desenvolviendo por mis constantes caricias, somos dos masas que se unen, y el volumen aumenta con cada gemido en la noche agitada, besas mis pechos, me tomas por la
nuca y das un grito silencioso que se esconde entre mis cabellos
Ahora nos quedamos viendo
las estrellas, estamos desnudos de prejuicios, no quiero verlo a la cara, pues me recordará cada vez que sepa de mi ausencia. No quiero dañar el momento, dejaré que todo quede tal cual, con tal, somos dos cuerpos que se
buscan para saciar lo que nunca conseguimos, amor
Ya partimos, el para
su morada, yo hacia otro destino, quedaremos en secreto, solo la historia callada sabrá de nuestros encuentros y de nuestras andanzas, y lo mejor de esto es que no salimos heridos, nadie engaña a nadie, no nos importa nada,
aunque algún día no muy lejano nos haga falta.
Román Hernández
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