Montones de idiotas se acoplan como una especie de montaña de estiércol que cada día huele peor a la basura de miles de sociedades juntas, se creen preclaros y en sus ojos es
fácil observar la nada, parecen ser algo pero la realidad es más que ellos mismos, vaya que tendré que hacer un gran esfuerzo para no ensuciarme con tanta porquería esparcida en los jardines más hermosos de la vida
No tengo porque creerme más especial que todo el planeta, cada quien tiene sus fortalezas y potencialidades,
no tengo culpa que esos de más desperdicien sus vidas tan inútilmente, si nadie aprecia o valora tus esfuerzos no tienes que seguir luchando por algo que por mucho que valga la pena y no quiere cambiar, es mejor sólo dejarla
intacta y seguir en busca de la tranquilidad anclada con la felicidad
Las manos permanecen lambuceas esperando algo por debajo de la mesa, las barrigas hambrunas de
la soledad y el fanatismo temen enloquecer en esta desnutrición humanitaria, se lubrican con el dinero proveniente de las riquezas de los bobos que por bobos los manipulan y abusan de ellos mismos , miles de ojos están abiertos
pero ninguno es capaz de ver la verdad, el sistema es tan persuasivo que prefieran hacerle sexo anal y oral a la elite magnicida, y ésta disfruta como la gran ramera de todos esos falos juveniles que se corrompen por la
necesidad y la ignorancia
Cada día crece más las montañas de basura ideológica y estos individuos prefieren quemarlas
para crear una gran llamarada de contaminación que ocasiona paros respiratorios en las mentes alienadas, por más suero informático que se les inocule siguen muriéndose pues ya perdieron su identidad, su alma la vendieron
y las raíces culturales más profundas las arrancaron con la ayuda de los míseros
Esto parecería un cuento de hadas pero la realidad superó la ficción, es deprimente ver como
todos bailan en esta orgía, donde copulan gloriosos con la emisión maléfica constante que difunde papá TV, se hincan a esperar la eyaculación de mentira y se tragan la supuesta verdad, duermen en una espiral del silencio,
felices infelices, viviendo otra realidad, o matando sus propias vidas
Prefieren beber ron vomitado de las entrañas de las perras industrias y se sienten parte de la
Oligarquía clásica, anatemas por naturaleza, el perraje más impuro que come perrharina envenenada por los transgénicos que ellos mismo cosechan para alabar a la deidad más poderosa, la reina católica, la ramera borracha,
el Dios capital
Pelean por el pan, se quitan las ropas y se masturban con demencia en los templos del consumismo
bruto, se sienten extasiados, se dejan penetrar, se dejan humillar, y adoran a seres de otro mundo que son robot s que siguen la única señal de su azotador diario, ellos le llaman nación probablemente el sinónimo para
ese pedazo de tierra sería welcome to United States of the Hell.
No soy un hipócrita de mi realidad, no soy un traicionero de mis raices, pero no apoyo esta fiesta
sexual donde todos se lubrican para que los folle analmente el falo de la codicia, la vida en más que estas cajas de cemento, somos mezquinos hasta de corazón, creemos en la mentira, adoramos al genosida mayor, pero sé
y estoy seguro que algún día todo este festín de perras, zorras y putas se acabará, el pueblo es como el ave Fénix que renace de la cenizas, y la historia es la que encenderá el fuego de la liberación y el progreso
social real, para siempre.
Román Hernández